En la misa de hoy, 25 de febrero, en la lectura del santo evangelio según san Lucas (11,29-32), Jesús hace explícita referencia —»como Jonás fue un signo para los habitantes de Nínive, lo mismo será el Hijo del hombre para esta generación»— a la primera lectura de la liturgia del día de hoy, que trata de la profecía de Jonás (3,1-10), que narra la conversión de Nínive por el anuncio profético de Dios a través de Jonás.
Lectura de la profecía de Jonás (3,1-10):
EL Señor dirigió la palabra a Jonás:
«Ponte en marcha y ve a la gran ciudad de Nínive; allí les anunciarás el mensaje que yo te comunicaré».
Jonás se puso en marcha hacia Nínive, siguiendo la orden del Señor. Nínive era una ciudad inmensa; hacían falta tres días para recorrerla. Jonás empezó a recorrer la ciudad el primer día, proclamando:
«Dentro de cuarenta días, Nínive será arrasada».
Los ninivitas creyeron en Dios, proclamaron un ayuno y se vistieron con rudo sayal, desde el más importante al menor.
La noticia llegó a oídos del rey de Nínive, que se levantó de su trono, se despojó del manto real, se cubrió con rudo sayal y se sentó sobre el polvo. Después ordenó proclamar en Nínive este anuncio de parte del rey y de sus ministros:
«Que hombres y animales, ganado mayor y menor no coman nada; que no pasten ni beban agua. Que hombres y animales se cubran con rudo sayal e invoquen a Dios con ardor. Que cada cual se convierta de su mal camino y abandone la violencia. ¡Quién sabe si Dios cambiará y se compadecerá, se arrepentirá de su violenta ira y no nos destruirá!».
Vio Dios su comportamiento, cómo habían abandonado el mal camino, y se arrepintió de la desgracia que había determinado enviarles. Así que no la ejecutó.
Lectura del santo evangelio según san Lucas (11,29-32):
En aquel tiempo, la gente se apiñaba alrededor de Jesús,
y él se puso a decirles:
«Esta generación es una generación perversa. Pide un signo, pero no se le dará más signo que el signo de Jonás. Pues como Jonás fue un signo para los habitantes de Nínive, lo mismo será el Hijo del hombre para esta generación.
La reina del Sur se levantará en el juicio contra los hombres de esta generación y hará que los condenen, porque ella vino desde los confines de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay uno que es más que Salomón.
Los hombres de Nínive se alzarán en el juicio contra esta generación y harán que la condenen; porque ellos se convirtieron con la proclamación de Jonás, y aquí hay uno que es más que Jonás».
Algunas conclusiones:
- Jesús menciona al profeta Jonás, dándole, pues, reconocimiento de enviado, de profeta legítimo, de enviado de Dios, cuyo signo y palabra gozan de autoridad.
- El profeta Jonás llevas una misión concreta la de predicar la salvación de los ninivitas, ante el riesgo que corren por el mal camino que llevan. La profecía, pues, pretende corregir, para que no se desemboque en una tragedia. Y consigue si objetivo. Por lo tanto, cabría decir que la mejor profecía es la que no se cumple, en su sentido negativo; pues su logra el bien que persigue: que el ser humano se convierta y se salve.
- Esta lectura de Jonás es tanto signo para Nínive entonces, como para nosotros ahora. Estamos necesitados de cambio, de arrepentimiento y docilidad, según la palabra de Dios, según su voluntad, según el Espíritu Santo.
- Otro dato interesante a resaltar es que Jesús hace alusión a dos pueblos extranjeros, no judíos: el de Saba, presentado por su reina, y el de Nínive. Ambos escuchan la palabra de Dios, la del profeta Jonás y la de la sabiduría del rey Salomón. Luego el mensaje de Dios se universaliza, se abre como Jesús lo expone a todos los pueblos, hasta los confines de la Tierra.
- Además, Jesús afirma referenciándose así la figura del profeta (Jonás) y la del rey (Salomón) que Él es más que ellos. Es decir, es el Profeta y el Rey, por excelencia. Es el profeta que compendia a todos los profetas y en quien se cumplen todas las profecías, y él es el rey del Reino de Dios.
- Jesús, revistiéndose de Hijo de hombre, se convierte en signo para toda la humanidad, como Jonás que durante tres días recorrió Nínive proclamando en mensaje que traía, igualmente Jesús, durante tres años, proclamó el Reino de Dios, del que era portador, para que todo el mundo se salve.
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Catena Aurea
Beda
El Señor había sido provocado de dos maneras: unos lo calumniaban diciendo que arrojaba los demonios en nombre de Beelzebub, a quienes contestó como queda dicho; y otros lo tentaban pidiéndole un prodigio del cielo, a quienes ahora empieza a contestar. Por esto sigue: «Como las gentes acudiesen a oírle comenzó a decir: Esta raza de hombres es una raza perversa», etc.
San Ambrosio
Para que conozcamos que cuando empieza a descomponerse el pueblo de la sinagoga empieza a ensalzarse la santidad de la Iglesia. Así como Jonás fue un prodigio para los ninivitas, así lo será el Hijo del hombre para los judíos. Por esto añade: «Piden un prodigio y no se les dará otro prodigio que el del profeta Jonás».
San Basilio, in Cat. graec. Patr
Un signo es una cosa sensible que contiene en sí la declaración de alguna cosa oculta; así el signo o el prodigio de Jonás representa el descenso de Jesucristo a los infiernos, su ascensión y su resurrección de entre los muertos. Por esto dice: «Porque así como Jonás fue un prodigio para los de Nínive, así el Hijo del hombre lo será para los de esta generación».
Beda
Les da un signo, no del cielo, porque eran indignos de verlo, sino de lo profundo del infierno. Es decir, les da la señal de su encarnación, no de su divinidad; de su pasión, no de su glorificación.
San Ambrosio
El prodigio de Jonás fue una figura de la pasión del Señor y a la vez una manifestación de los graves pecados que los judíos cometieron; en ello podemos advertir juntamente el oráculo de la majestad y el indicio de la piedad. Porque con el ejemplo de los ninivitas se anuncia el suplicio y se demuestra el remedio; de allí que los judíos no deben desconfiar de obtener el perdón, si quieren hacer penitencia.
Teófil. super Nisi Ionae prophetae
Pero Jonás, después que salió del vientre de la ballena, convirtió a los ninivitas con su predicación; mas la raza de los judíos no creyó en Jesucristo resucitado, de donde resultó su condenación; y de esta ofrece un doble ejemplo cuando dice: «La reina del Mediodía se levantará el día del juicio contra los hombres de esta generación, y los condenará».
Beda
No precisamente por el poder del juicio, sino por la comparación de sus hechos, que fueron mejores. Y prosigue: «Porque vino del cabo del mundo a oír la sabiduría de Salomón, y veis aquí uno superior a Salomón». La palabra aquí significa que entre ellos se hallaba quien era incomparablemente superior a Salomón.
San Cirilo
No dijo, pues, yo soy mejor que Salomón, para enseñarnos a ser humildes, aún cuando estemos colmados de gracias espirituales. Como diciendo: Vino con presteza una mujer extranjera a oír a Salomón; y recorrió tan largo camino para conocer los seres visibles y las propiedades de las plantas. Pero vosotros cuando oís hablar de las cosas invisibles y celestiales a la misma Sabiduría que os enseña, prescindís de que prueba cuanto dice con señales y con obras y, así, os rebeláis contra sus palabras y no os hacen mella sus milagros.
Beda
Si la reina del Mediodía 1 que no se duda fuese elegida, se levantará en juicio contra los réprobos, es evidente que no habrá para todos los mortales (tanto los buenos como los malos) más que una resurrección. Y esto no mil años antes del día del juicio, según las fábulas de los judíos, sino en el mismo día del juicio.
San Ambrosio
Por tanto, también al condenar al pueblo de los judíos se expresa claramente el misterio de la Iglesia, la que, como la reina del Mediodía, se reúne de todos los confines del mundo para aprender la sabiduría y oír las palabras del pacífico Salomón. Verdaderamente reina, cuyo reino, formando un solo cuerpo de pueblos diversos y distantes entre sí, es indivisdible.
San Gregorio Niceno, hom. 7, in Cant. 1
Así como aquella reina era de Etiopía, país lejano, así la Iglesia de los gentiles en un principio era negra y distaba mucho de conocer al verdadero Dios. Pero cuando apareció el pacífico Jesucristo, en medio de la ceguera de los judíos, se aproximan los gentiles y le ofrecen los aromas de su piedad, el oro del divino conocimiento y las piedras preciosas de la obediencia de sus preceptos.
Teófil super Regina Austri
El viento del Mediodía es alabado en la Escritura como cálido y vivificador, por lo que el alma que reina en él -esto es, en la vida espiritual- viene a oír -esto es, se eleva a contemplar- la sabiduría del pacífico rey Salomón, que es el Señor nuestro Dios. A El no llegará ninguno si no reina por una buena vida. También pone a continuación el ejemplo de los ninivitas, diciendo: «Los habitantes de Nínive comparecerán también en el día del juicio contra esta generación, y la condenarán».
Crisóstomo, super Matthaeum op. imperf., hom. 44
El juicio de condenación se hace con los semejantes o con los desemejantes. Con los semejantes como en la parábola de las diez vírgenes. Y con los desemejantes, como cuando los ninivitas condenan a aquellos que eran del tiempo de Jesucristo, para que su condenación se haga más evidente. Esto es así porque aquéllos son bárbaros y éstos judíos; éstos están instruidos por los testimonios de los profetas y aquéllos nunca oyeron la palabra divina; allí fue el siervo y aquí el Señor; aquél predicaba la destrucción y éste anunciaba el Reino de los Cielos. Por tanto, es evidente para todos que los judíos eran los que más bien debían creer; pero sucedió lo contrario. Por lo que añade: «Por cuanto ellos hicieron penitencia a la predicación de Jonás, y he aquí uno que es superior a Jonás».
San Ambrosio
Según este misterio, la Iglesia consta de dos partes: unos son los que no conocen el pecar, lo que es propio de la reina del Mediodía; otros los que dejan de pecar, lo que corresponde a los ninivitas que hacen penitencia. La penitencia borra el pecado y la sabiduría lo evita.
San Agustín, De cons. Evang., lib. 2, cap. 39
Esto lo refiere San Lucas en el mismo lugar que San Mateo, pero en un orden algo diferente. Sin embargo, ¿quién no considerará superfluo inquirir el orden con que dijo esto el Señor, cuando por la incontestable autoridad de los evangelistas debe constarnos que no hay engaño en la alteración del orden de este relato, siendo el mismo hecho, refiérase antes o después?
Notas
- Mediodía o sur es lo mismo. Se refiere a la reina de Saba (reino al sur de Arabia) que visitó a Salomón -según 1Rey 10, 1-13- motivada por la fama de su gran sabiduría.

