Es tarea nuestra, seguir anunciando el Evangelio con la palabra y con obras. Y los discípulos —nosotros, discípulos de Jesús— lo hacen dando testimonio de su amor: el fruto que hay que dar es el amor.La fecundidad de nuestra vida depende de la oración.
La verdad es que ya no nos debe sorprender nada. La religión cristianocatólica —incluida cualquier otra… cosmovisión, u organización o colectivo, etc.— del mundo más perseguida y a la vez más silenciada, resulta paradójicamente que de victima pase a ser una especie de amenaza…