El reiki no cura nada, según la ciencia, y es dañino, según la razón y la religión: he aquí por qué

Tumbarse y descansar un rato relaja a todos... pero no hay ninguna energía curadora que fluya en el reiki

La Asociación Para Proteger al Enfermo de Terapias Pseudocientíficas (www.apetp.com) ha publicado un artículo analizando la evidencia médica sobre la eficacia curativa de las técnicas de reiki, con una conclusión: no tienen ninguna eficacia. 

Fernando Cervera Rodríguez, licenciado en Ciencias Biológicas y máster en Aproximaciones moleculares en ciencias de la salud, repasa lo que la ciencia médica ha examinado del reiki, una técnica que hace fluir una supuesta e indetectable energía (el ki, o chi, de las religiones orientales) que curaría enfermedades, dicen los reikistas, al «reestablecer el equilibrio». Su artículo está recomendado por el Observatorio de la Organización Médica Colegial de España (www.cgcom.es) contra las Pseudociencias, Pseudoterapias, Intrusismo y Sectas Sanitarias.

Desde un punto de vista científico, Cervera constata dos cosas:

– La «energía vital» del reiki es indetectable, no hay prueba ninguna de que exista

– Incluso si existiera, y si los reikistas la supieran «conducir», no hay pruebas de que curen con ella

«Si admitiéramos que esa energía puede existir y que los practicantes de estas terapias la saben detectar sería fácil demostrar si son capaces o no. Ese estudio se ha realizado en numerosas ocasiones y se ha visto que ningún practicante del toque terapéutico o el reiki ha sido capaz de detectar dicha energía vital. El estudio más sonado fue el publicado en 1998 por el Journal of the American Medical Association (JAMA), donde se vio que si a los practicantes de este tipo de terapias se les privaba del contacto visual eran incapaces de detectar si tenían su mano cerca de una persona [ver nota 1]. Esto es de vital importancia porque estos terapeutas afirman ser capaces de detectar esa energía y modificarla, así que si no son capaces de lo primero, ¿cómo van a hacer lo segundo?»

También hay estudios clínicos que muestran que no hay ningún efecto del reiki en la salud (ver nota 2). Como mucho, puede haber estudios que dicen que los enfermos agradecen la atención o el acompañamiento que reciben por parte del reikista, igual que pueden agradecer las visitas o el acompañamiento de seres queridos o de voluntarios.

«Por otro lado el catedrático Edzard Ernst publicó una revisión sistemática sobre todas las terapias basadas en la sanación energética y se comprobó que los estudios cuyos resultados son positivos han incurrido en trampas metodológicas o serios problemas experimentales, y por lo tanto estas terapias no tienen ninguna evidencia a su favor» (ver nota 3). 

«Otros estudios similares han sido realizados bajo las mismas conclusiones: el reiki y las terapias similares no son efectivas para tratar ninguna enfermedades« (notas 4 y 5). 

Desde el punto de vista sanitario, el reiki sería peligroso si los enfermos abandonan tratamientos eficaces (contra el cáncer, por ejemplo) pensando que no los necesitan porque el reiki les va a sanar. 

La Iglesia y el reiki: si no es ciencia, es superstición

Así, los 8 obispos del comité de doctrina de los obispos norteamericanos dictaminan: 

«Sin justificación ni en la fe cristiana ni en la ciencia natural, un católico que pone su confianza en el reiki estaría actuando en la esfera de la superstición, tierra de nadie que no es la fe ni la ciencia. La superstición corrompe la adoración personal de Dios, ya que conduce el sentimiento religioso personal y la práctica hacia una dirección equivocada. Dado que a veces la gente cae en la superstición por ignorancia, es responsabilidad de todos los que enseñan en el nombre de la Iglesia eliminar tal ignorancia en la medida de lo posible. Puesto que la terapia reiki no es compatible ni con la doctrina cristiana ni con la evidencia científica, no sería apropiado para las instituciones católicas —como aquellas encargadas del cuidado de salud o los centros de retiro— o para las personas que representan a la Iglesia —como los capellanes católicos— promover o prestar apoyo a la terapia reiki».  

El reiki y lo demoníaco
El documento de los obispos norteamericanos no entra en los indicios de relación entre las prácticas de reiki y lo demoníaco.

La Iglesia enseña que existen espíritus malignos no corpóreos (los demonios) que son capaces de influir a las personas, especialmente si son invocados, recurriendo a rituales. 

Varios exorcistas católicos de todo el mundo testimonian que muchas personas que atiende, que sufren problemas de influencia demoníaca, empezaron sus problemas con prácticas de reiki. Las iniciaciones o consagraciones reiki, especialmente cuando se sube «de nivel», señalan, implica invocar fuerzas espirituales: es, aseguran los exorcistas, una especie de cheque en blanco al mundo de los demonios, una invitación.

Muchos testimonios de víctimas del reiki, de ex-maestros de reiki arrepentidos y de exorcistas, pueden encontrarse en el libro «Análisis sobre el reiki y testimonios de quienes lo practicaron«, que ReligionEnLibertad ofrece gratis aquí.

P.J.Ginés/ReL

Fuente y texto completo: http://www.religionenlibertad.com/reiki-cura-nada-segun-ciencia-danino-56437.htm

 


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