El odio del Maligno testimonia la verdad de la Iglesia

Satanás quisiera pasar desapercibido, pero no puede evitar que la furia de su fobia a Cristo y su Iglesia que se transforma en hechos violentos de odio destructivo pongan de manifiesto que la importancia del objetivo que persigue.

Son constantes los hechos lamentable que se dan en cualquier parte del mundo contra todo lo que sea cristiano. No hay ninguna institución, organización, partido, empresa, nación, ideología, credo, religión, etc. del planeta entero que sea ni parecidamente atacada o perseguida como la religión cristiana, especialmente la de la Iglesia Católica, y luego la Ortodoxa y también la Protestante.

En Argentina, ayer mismamente jueves 13, se produjo un ataque vandálico contra una imagen de la Virgen en la Catedral de Santa Fe de la Vera Cruz, fue descabezada.

En Chile,  el 10 de enero un incendio destruye la histórica iglesia de San Sebastián de Curarrehue; que se viene a sumarse a las varias que en estos últimos años han quemado y destruido.

En la India a las Hermanas de Caridad de la Madre santa Teresa de Calcuta han prohibido -entre otras- recibir donativos exteriores. Un intento de ahogamiento y de cercenar su testimonio caritativo evangelizador. (Aunque cabe decir, que ante la alarma mundial suscitada el Gobierno Indio se ha desdicho). Pero se ve las intenciones, que se viene a unir a los intentos de desprestigio y amenazas a los cristianos por manifestar su fe, acusándoles de proselitismo y de blasfemias.

En Francia se está dando una nueva oleada de profanaciones de iglesia. De tal forma que hasta el propio ministro del Interior, Gérald Darmanin, ha querido manifestar: “Apoyo a los católicos de nuestro país tras los actos de vandalismo que han afectado a varios lugares de culto en los últimos días”. También en suelo fraterno a mediados del mes pasado una procesión católica se vio interrumpida por amenazas de corte islamista.

ISIS proclama «el infierno de los cristianos» en África y anuncia una nueva guerra de religión

A comienzo del año el grupo terrorista el ISIS lanza amenazas contra  los cristianos con «convertir las fiestas en funerales y tragedia». El mensaje, explica la organización, se debe a que «así como [los cristianos] destrozan los cuerpos de los musulmanes con sus proyectiles, es obligatorio para los musulmanes convertir las fiestas cristianas en funerales y tragedias como recompensa».

¿Por qué el Mal se pre-ocupa tan obsesiva -y «casi en exclusiva»- contra la Iglesia Católica? No será porque es la verdadera, y de ahí que la persiga, tal y como está profetizado que sucedería.

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