
En la liturgia de la misa de hoy, 7 de marzo, se lee el evangelio según san Lucas 15,1-3.11-32, (que pueden ver abajo). Es un párrafo rico, lleno de matices y sugerencias; pero para no alegorizarla la parábola, fijémonos brevemente en lo central del tema que es —como dice el mismo texto—: «este hermano tuyo estaba muerto y ha revivido; estaba perdido, y lo hemos encontrado«.