Dios tuvo compasión, se acercó a nosotros en su hijo y nos restituyó a todos en la dignidad de hijos de Dios![]() Inspirándose en el Evangelio de San Lucas, propuesto por la Liturgia del día la resurrección del hijo de la viuda de Naín por obra de Jesús. Y Jesús, que tiene la capacidad de “ver el detalle”, porque “mira el corazón”, tiene compasión:
Con la “oración de intercesión”, con nuestro “trabajo” de cristianos debemos ser capaces de ayudar a la gente que sufre, a fin de que “sea restituida a la sociedad”, a la “vida de la familia”, del trabajo; en suma: a la “vida cotidiana”.
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