En el Evangelio (Mt 9,9-13) de la liturgia de hoy, 21 de septiembre, san Mateo, el propio apóstol de Jesús, nos narra brevemente su vocación: la llamada de Jesús a que le siguiera. Y cómo lo dejó todo, una vida de pecador para convertirse finalmente quien escribiera primer evangelio, y acabar dando la vida por Jesús, muriendo mártir.




