Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús, 11-06-2021

Hoy viernes siguiente a Corpus Christi se celebra esta devoción, como Jesús pidiera a santa Margarita María de Alacoque, en reparación a la ingratitud de los seres humanos hacia su sacrificio redentor en la cruz.

Esta es una hermosa devoción, que va acompañada de gracias, promesas e indulgencias.

Entre las promesa de Jesús, hay una que dice: “Seré su amparo y refugio seguro durante la vida, y principalmente en la hora de la muerte“.

Esta es una promesa que he visto realizarse. Esta vivencia real la conté en un artículo “Milagro espiritual en orden a la salvación“.

No me cabe la menor duda de que a una persona Jesús fue su amparo y refugio en la hora de la muerte.

Hay devociones —en todo lo referente a Dios, rico en misericordia— que surgen efecto —se derraman gracias— no directamente (o tal vez sí, o a ambas) en otras personas, no sólo en su devoto.

La madre de la persona a punto de morir, a la que Jesús amparó en ese momento final, era una devota extraordinaria del Sagrado Corazón. La comunión de los santos posibilita el que haya gente por ahí —mayoritariamente anónimos—, que consiguen beneficios para otros, empezando por los más próximos, tiene sus efectos, en forma de gracia, claro. Y así sucedió en este caso:

Estando de visita a una enferma, que en principio no estaba para fallecer. Cuando ya nos íbamos a ir, era casi medianoche, la enferma dio un síntoma (como de avis) de quedarse momentáneamente sin respiración. Estos nos alarmó, y cambiamos los planes. Llamamos al capellán del hospital, e inmediatamente se presentó, le administró el sacramento de la Unción y la encomendó al Señor. A los 3 minutos de salir el sacerdote de la habitación, para sorpresa de las cuatro personas que allí estábamos, expiraba la enferma. Quedando en una paz y un semblante de luz extraordinario. Nos quedamos estupefactos y admirados.

Cuando durante el entierro comentamos a un grupito de personas el hecho. Una de ellas que no sabía nada de la devoción materna por el Sagrado Corazón, añadió: “¡Oh, el Sagrado Corazón la esperó…!”

 

(Nota: este artículo fue escrito para la Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús, 8-6-2018, pero que volvemos a reponer por lo que gustó.)

 

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