Primero debemos saber el significado de la palabra Allah. Digo la palabra porque no es un nombre propio, es una palabra árabe compuesta, “al-ilah”, “al” es el artículo “el”, “ilah” (sustantivo), palabra árabe que significa “dios”. Si combinamos las dos palabras juntas tenemos la palabra “Allah”, literalmente “el dios”. En la época de Muhammad, en el siglo VII, ningún cristiano o judío conocía a Dios con el nombre de Allah. Para ellos usar el nombre Allah como sustituto del nombre de Dios era como sustituir el nombre de Dios con un nombre de un dios pagano. ¿Por qué? Porque sabían muy bien de donde venía Allah, del panteón de dioses paganos. Para ellos era como si en el día de hoy nosotros dijéramos, bendito sea Zeus, o Júpiter, o Krishna. El hecho de que Muhammad nunca tuviera que explicar en el Corán quien es Allah, demuestra claramente que los oyentes o los seguidores de Muhammad ya conocían Allah mucho tiempo antes de que Muhammad hubiera nacido. El nombre Allah no fue inventado o revelado por Muhammad en el Corán por primera vez en la historia. En la península arábica, en la época pre-islámica o Arabia antes del nacimiento del Islam la gente profesaba un tipo de religión politeísta supersticiosa, poco evolucionada.
El Animismo era prevalente en esa época, estaba la creencia de la existencia de espíritus que viven dentro de las rocas, árboles, ríos, cuevas y otras cosas. Como demostración de ello lo podemos encontrar en el Corán (Sura 55:1-7)
Algunas de esas rocas o piedras eran veneradas y eran usadas como centro de adoración de diferentes dioses para diferentes tribus. Quraysh es la tribu de la familia de Muhammad tenía su propia piedra “la piedra negra que estaba guardada en al Ka’aba”. Allí, la tribu de Muhammad adoraba alrededor del Ka’aba la piedra negra, al dios de la luna, cuyo nombre era Allah. Los ritos paganos de postrarse en dirección a la Meca, el peregrinaje anual hacia la Ka’aba, correr siete veces alrededor del templo, besar las paredes y la piedra negra, y luego correr hacia el río cercano para arrojarle piedras al diablo, son cosas que ya se practicaban y que gracias a Muhammad fueron incorporadas en el Islam hasta el día de hoy.
Del dios de la luna los musulmanes heredaron el calendario lunar. Sus ritos religiosos eran organizados en torno a este calendario. Uno de estos ritos era el de ayunar de luna llena a luna llena, lo que se conoce como Ramadán, esto fue adoptado por Muhammad. Comparando esas creencias paganas con los rituales del Islam hoy día, sólo hay una diferencia, que Muhammad declaró que el dios pagano de la luna, de nombre Allah, era el único y el verdadero Dios. Muhammad decretó que sólo había un dios, Allah, y prohibió la adoración de todos los demás ídolos de la Meca. El Islam, en realidad, es una forma de paganismo monoteísta. Lo que Muhammad hizo fue tomar al ídolo principal de la Ka’aba, el dios principal del templo de los dioses de Arabia, y lo convirtió en el único dios, pero conservó al mismo tiempo las prácticas paganas de aquella época.
Investigando profundamente la época de Muhammad, la respuesta es sencilla: los contemporáneos de Muhammad ya conocían todas estas cosas. El nombre de la deidad pagana “Allah” ya era conocido antes del Islam. De hecho, el nombre del padre de Muhammad era “Abd-Allah” (siervo de Allah). Era un nombre muy común en aquel tiempo, además muestra la devoción que tenía la familia pagana de Muhammad con el dios de la luna. Era costumbre nombrar a los hijos con nombre adjunto al nombre de Allah y hasta hoy día en los países “árabes islámicos”.
Pero ¿Allah es el mismo Dios de los cristianos? No.
Yo sé que esto puede ser una sorpresa para muchos cristianos que pensaban erróneamente que Allah era simplemente otro nombre para el Dios de la Biblia. Esto se debe a que Muhammad, inteligentemente, dijo que Allah era el Dios de los judíos y de los cristianos. Claro que como las creencias de Muhammad se contradecían con la Biblia (Antiguo y Nuevo Testamento), tuvo que decir que los judíos y los cristianos falsearon las Escrituras, y por lo tanto Allah los rechazó y los maldijo, y envió a Muhammad para sustituir la Biblia (Antiguo y Nuevo Testamento) con el Corán y el judaísmo y el cristianismo con el Islam.
El apóstol Juan explicó bien claro que es imposible adorar al Padre y negar al Hijo al mismo tiempo. (1 Juan 2:23) “Todo aquel que niega al Hijo, tampoco tiene al Padre. El que confiesa al Hijo, tiene también al Padre”. De acuerdo con el apóstol Juan, el Dios adorado por los musulmanes NO es el Padre. El Islam niega que Jesús es el Hijo de Dios y que Dios es un Padre, por lo tanto niega al “Padre y al Hijo”. De modo que el Islam es una religión anti-Cristo. No puede ser una religión bíblica y una religión anti-Cristo al mismo tiempo. Los atributos de Allah son radicalmente diferentes del Dios de la Biblia. Por ejemplo: Allah no se encarnó, no tomó un cuerpo de carne y hueso para lograr la salvación del hombre. Solo porque alguien crea en un solo dios, eso no implica que cree en el verdadero Dios. Muhammad proclamó que Allah es el verdadero Dios.
El hecho evidente es que los musulmanes han perseguido incansablemente a los cristianos como “infieles”. Los musulmanes en realidad saben que Allah NO es el mismo Dios que los cristianos adoramos. De lo contrario nunca nos mirarían como infieles. Los musulmanes saben esto y por eso nos persiguen. Algunos musulmanes dicen, que Allah es el mismo Dios de los cristianos, y lo hacen de una forma evangélica engañosa para convencer y convertir el cristiano ignorante o simplemente a la persona que no conoce el Islam. Y esto lo hacen sabiendo que están engañando. Porque su dios o Allah permite el engaño o la mentira.
¿Qué dios es este Allah que ordena a sus seguidores ser enemigos de las otras religiones? Combatir contra ellos hasta la conversión y si no lo hacen se les condena a la esclavitud o a la muerte.
De una forma diferente Jesús nunca ha recurrido a la violencia ni siquiera en lo que comúnmente entendemos como legítima defensa. Jesús no era un suicida pero, cuando le obligaron a tener que elegir entre morir o matar, optó por morir. Y no sólo eso: Jesús nunca iba armado, tampoco sus discípulos. Cuando intentaron Sus discípulos a recurrir a las armas Jesús se las quitó de las manos (Lucas 22,47-53).
Por Raad Salam Naaman, cristiano católico caldeo de origen iraquí.
Raad Salam Naaman es de origen iraquí, nacido en Nínive (Irak), de mayoría musulmana (Sunnies). Criado y educado en Basora, de mayoría Ši`ies, en el seno de una familia católica (caldea), vivió muy de cerca -haciendo el servicio militar- el desarrollo de las guerras de Irán-Irak y la primera del Golfo. Víctima de numerosas persecuciones y detenciones debido a sus ideas pacifistas ante ambos conflictos y contra el radicalismo islámico, es uno de los pocos afortunados que ha logrado salvarse, escapando y buscando una nueva vida en España, país en el que obtiene asilo político y la nacionalidad española. Es licenciado en Filología Árabe y Estudios Islámicos y también en Ciencias Económicas. Tiene un diploma de estudios avanzados en Ciencias de las Religiones y un doctorado en Filología Árabe y Estudios Islámicos. Apasionado por el estudio de las tres religiones monoteístas, se viene dedicando en sus publicaciones, conferencias y otros trabajos a su análisis crítico. Es autor de varias publicaciones tanto en su país natal (Irak) como en su país actual (España), entre las que destacan: ¿Qué es el islam? y ¡Wa islamah! Todo sobre el islam. “Con todo lo que he vivido y visto en mi país natal, sufro mucho cuando pienso en el pasado. Con el aumento del radicalismo y el fanatismo islámico en la actualidad, tengo miedo cuando pienso en el futuro…”.
Fuente y texto completo: http://www.religionenlibertad.com/la-verdad-sobre-allah-el-dios-de-los-musulmanes-39899.htm