La ONU, servidora del NOM, en contra de la Iglesia

Ustedes han oído que la ONU diga algo sobre China, Venezuela, Nicaragua, Myanman, u otras religiones como el islamismo, el hinduismo, o algunas actuaciones de miembros como intermon oxfam o los Cascos Azules, etc., en cambio, contra la Iglesia católica no se recata en desprestigiarla.

Esta Organización de las Naciones Unidas dista mucho de aquella de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, poco se ha ido escorando por el arribo de personajes progres y la Masonería que han ido copando los principales puestos de su administración. De modo que esta Organización se ha pasado al lado oscuro, promotora del aborto, de la eutanasia, de la ideología de género, del transexualismo, del transhumanismo, de la pornografía, del esoterismo y la new are, el gran reseteo, la agenda 2030, etc.

El Saar en este momento a la luz por parte de la ONU un comunicado de abril, se puede ver como ataque contra  la Iglesia católica nono extrañaría que obedeciera a una respuesta vengativa ante la intención de una gran mayoría de los obispos estadounidenses estén por la redacción del documento de coherencia eucarística por los políticos abortistas, especialmente el presidente Biden, y  también por el movimiento diplomático del Vaticano de que Biden en su gira por Europa, no visitara al Santo Padre, porque no asintiera a misa en la que comulgara Biden.

El ataque de que hablamos sería este que anuncia Aciprensa (ver aquí completo):

“Expertos” de la ONU emitirán comunicado el lunes para desacreditar a la Santa Sede”

Con el pretexto de exigir a la Santa Sede que tome todas las medidas necesarias para prevenir el abuso sexual, un grupo de “expertos” de la ONU emitirá un comunicado para obligar al Vaticano y a la Iglesia Católica a entregarse al aborto y la ideología de género.

El comunicado, que va más allá de las capacidades de los expertos de la ONU, cae en los intentos de socavar la doctrina católica utilizando los escándalos de abuso sexual.

Pretenden: 

Impulsar cambios doctrinales en la Iglesia Católica y, al mismo tiempo, debilitar a la Santa Sede como Estado y actor en el ámbito internacional.

Cambiar el derecho canónico para adaptarlo a un “protocolo de derechos humanos” que sutilmente respalda o menciona la “perspectiva de género” y los “derechos sexuales y reproductivos” (es decir, presionar por el derecho al aborto).

Acabar con el secreto de confesión, que impide a los sacerdotes que escuchan una confesión denunciar los delitos a las autoridades civiles.

Este es un documento en que se dirige la ONU a un Estado independiente y soberano en términos cuasi indolentes, extralimitándose en sus  competencias y exigencias. Amén de lo expuesto, buscan también que la Iglesia se autoinculpe dándoles carnaza para que luego ellos puedan airear… y utilizar para sus objetivos: que no es otro que desprestigiar lo máximo posible la doctrina católico-cristiana.

Cuan distinto es el trato que dan a la defensa de los cristianos perseguidos y martirizados en tantos países del mundo; para los que guardan silencio y no hacen nada por evitar.

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