Categoría: INFIERNO

El riesgo de no creer y no amar

El evangelio de la liturgia de la misa de hoy, 29 de febrero, se trata de la parábola de «el rico Epulón y el pobre Lázaro», contada por el mismo Jesús, y es de una notable importancia y hasta gravedad: habla de la condenación, del infierno, y del riesgo que se corre por el hecho de ser duros de corazón y no socorre al prójimo necesitado.

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Criterio del juicio final: «lo hicisteis con uno de estos, mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicisteis»

Juicio-final,capilla Sixtina

El Evangelio de la liturgia de la misa de hoy 19 de febrero cuenta de manera nítida y sin paliativos cómo será el juicio después de pasar por esta vida terrenal, y la gravísima responsabilidad de nuestras acciones u omisiones.

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¿El infierno vacio?

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En una entrevista concedida el domingo 14 de enero a un programa de televisión italiano Che tempo que fa, el papa Francisco afirmó que le gusta pensar que el infierno está vacío. Con su bonhomía misericordiosa, ha manifestado concretamente: «Lo que voy a decir no es un dogma de fe sino algo personal: me gusta pensar que el infierno está vacío, ¡espero que sea una realidad!»

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Sobre el infierno

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El infierno existe. ¿Dónde está? Donde está el mal, lo diabólico (el Malo, Satanás). Es una realidad, una verdad innegable, un dogma de felos Evangelios  hablan del infierno unas sesenta veces–. Negarlo es negar la enseñanza de la Iglesia Católica, es decir, la doctrina de Cristo.

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El coraje de tener miedo

Este es el título de una libro maravilloso del padre M.-D. Molinié, sacerdote católico, dominico, que recomiendo vivamente. Y que viene muy bien para comentar el contenido del evangelio del día 19 de abril (Jn 3,16-21), que hace referencia al empeño de Dios por salvarnos, mandándonos para ello incluso a su Hijo, y el peligro que corremos al rechazar ese amor y preferir las tinieblas, es decir, el riesgo cierto de condenarnos, de ir al infierno. Hay que tener el coraje de tener miedo de a ese riesgo, por parte de la confianza necesaria (imprescindible) por nuestra parte.

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