El islamismo moderado también es contrario a la libertad religiosa

Mezquita de Casablanca, wikipedia

Desde Indonesia (donde acaba de haber un atentado islamista en la catedral católica de Makassar, dejando decenas de heridos), al Paquistán pasando por Oriente Medio, el África subsahariana y mediterránea concluyendo en Marruecos no existe libertad de ningún tipo, pero especialmente la religiosa.

Hay mucho iluso bienintencionado al afirmar que más allá del yihadismo el islamismo tiene un rostro más amable. Pues a lo que se ve y dejando a un lado la violencia terrorista, lo cierto que en “todo” en islamismo existe una hostilidad contraria a la libertad. Un país como Marruecos, el más occidental, y que se suponía más abierto, ejerce una estricta dictadura religiosa.

Como muestra de lo que afirmamos les remitimos a que lean el artículo del Confidencial Digital: “Los marroquíes católicos siguen sin poder ir a la iglesia dos años después de la visita del papa”

El Occidental democrático, abierto al ejercicio de la libertad, calla y tolera esos atropellos de la libertad; e incluso, dándoles un trato desigual: los países occidentales  no reclaman en justa correspondencia un trato equitativo, no; no solo eso sino que favorece la implantación  de la cultura islámica favoreciendo privilegiadamente la construcción de mezquitas y acogiendo su migración sin mayor exigencia de inculturización. Es más, tristemente se favorece desde la progresia critianofóbica como “arma de combate” la religión islámica contra la cultura cristiana (tan es así, que en la laica masónica Francia existen más mezquitas que iglesias).

Del artículo mencionado recogemos algunos datos significativos (que dicho de paso, guardan cierta semejanza -sin llegara a tanto- con el trato que se da a la religión cristiana en la comunista China):

“La Plataforma de Cristianos de Marruecos reclaman no tener que pasar por la mezquita para casarse, que sus hijos puedan recibir nombres de santos y ser eximidos de educación islámica”

“La Constitución de Marruecos de 2011 reconoce la libertad de culto pero, paradójicamente, sólo admite la existencia de marroquíes musulmanes o judíos.”

“El artículo 220 del Código Penal castiga con hasta tres años de cárcel a quien trate de convertir a un musulmán a otra religión, y el 222, por ejemplo, establece penas de hasta seis meses para los que rompan el ayuno públicamente durante el Ramadán.” 

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