El despotismo de las redes sociales

Ahora afloran las noticias sobre el comportamiento censor e inquisitorial de las  grandes  tecnológicas que monopolizan internet: Twitter, Facebook, Amazon, Apple… Que se han propuesto ser las guardianes de las buenas formas, del puritanismo ideológico, de lo políticamente correcto, de las opiniones de odio…

Dudamos de las intenciones verdaderas del talante moral de estas megaempresas. Entre otras razones porque están al servicio sectario de ideologías progres, es decir, infestadas del discurso marxismo cultural o materialismo (mayoritariamente de izquierdas, aunque también liberales o de derechas). Dudamos, pues, que su objetivo tenga nobles intenciones, sino que persiguen imponer su manera de ver las cosas, su voluntad, su ideología al mundo…, como si estuvieran en posesión de la verdad, de lo bueno, de lo justo.  Usan su inmenso poder para intentar gobernar nuestras vidas, por nuestro bien, claro.

Esta intolerancia despótica no solo la ejercen contra los clientes que no les gustan, también ejercitan esas maneras contra empresas competidoras (Parler Gab, Rumble MeWe, Signal Telegram…) y que puedan dar cobertura a aquellas sus víctimas.

Aunque son muchas estas víctimas -generalmente personas ideológicamente de derechas-, nosotros, los creyentes -que no somos de ningún bando político-, también somos especialmente victimas. La causa fundamental es que no soportan los principios y valores cristianos, su cosmovisión vital, su fe, su moral, su concepción de la grandeza de la dignidad de la persona, su noción de familia, etc., y porque -y esencialmente- odian a Dios; no soportan a Cristo Jesús, como todos aquellos que han sido ganados, dominados, por las fuerzas las tinieblas. Las fuerzas inmundas influyen en el devenir la historia, especialmente de la presente, e internet juega un papel fundamental, en pro del NOM.  

Actualidad Católica, en solidaridad con tantos ofendidos y expulsados injustamente de esas plataformas sociales, se acaba de dar de baja en Twitter 

Puedes ayudar a una de esas víctimas, al padre Góngora, y protestar contra Twitter firmando a través de la campaña iniciada en Tufirma.org

 ACTUALIDAD CATÓLICA