EE.UU. y el futuro de la Humanidad

Un momento trascendente: Las elecciones en EE.UU. suponen un punto crucial en la vida del planeta. Desde el punto de vista teológico-religioso, que es el que nos incumbe y que en definitiva es lo que nos interesa, pues todo lo demás es contingente y pasajero.

Es la fecha de un cruce de caminos, donde ha venido a converger tantas cosas: la inestabilidad general en todo el mundo Occidental, la pandemia de Coronavirus, el islamismo violento, el gigante comunista chino, la agresividad laicista y las diversas crisis: ideológicas, políticas, culturales, antropológicas, religiosas, sociales, morales, económicas, etc. Y todo ello en un punto también donde parecen coincidir el acaecimiento de diversas profecías, como nunca a lo largo de la historia. Como ya advertía el cardenal Muller: en la “fatídica” elección en los EE.UU. se determinará el futuro de los derechos humanos en el mundo entero.

En este panorama accede a la dirección del país cabecera del mundo -al menos momentáneamente- B¡den, un “católico” abortista, y la más aún abortista, Kamala, dispuestos a recortar libertades religiosas.  

Biden se comprometió durante su campaña a revertir las prohibiciones de la ayuda extranjera a los grupos que promueven o realizan abortos, y a rescindir las protecciones de libertad religiosa de las que disfrutan los grupos que se oponen al mandato federal del mandato anticonceptivo en relación a los seguros de salud. Ambas cosas pueden hacerse por orden ejecutiva.

Llama la atención que los medios y los fuerzas opositoras -subvencionadas- a Trump durante estos cuatro años han estado jugando sucio a desestabilizar al país atacando contantemente al presidente Trump tratando de desencabalgarle del poder, esos mismos vienen ahora hablando de unión… y echando la culpa de la división y enfrentamiento entre los republicanos y demócratas a Trump. En fin, los pirómanos, incendiarios, tratan ahora de ejercer de bomberos, y encima de hacer creer que el responsable de este estado de cosas guerracivilista son los otros. Triste.

Este estado de enfrenamiento y crispación se ha venido progresivamente acentuado de tal forma que han derivado en manifestaciones y vandalismo pos las calles, con diversos ataques a estatuas religiosas… Esta efervescencia de la tensión social se ha visto reflejada en la votación -jamás conocida-: un número récord de estadounidenses ha votado.

Kamala Harris, será la primera mujer negra y de ascendencia asiática -de padre es originario de Jamaica y su madre de India- en ejercer la cargo de vicepresidente, y muy posiblemente y no tardando, la próxima presidenta. Es muy proabortista y anticristiana. ¡Cuidado con ella, y con quienes la respaldan en la sombra (o lado oscuro), el NOM! Decía Mike Pence: lo que se decide es si América sigue siendo cristiana o hinca la rodilla ante el Nuevo Orden Mundial (NOM).

Además de esto, existe el factor chino. Esta es una realidad que no se puede alterar ni ocultar por muy poderosos que sean los medios de comunicación queriendo ocultar al Dragón Rojo. Ni otros males como el islamismo y la ruina moral y de pensamiento. Que va a conducir a una cristianofobia universal, como está profetizada.

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