Capítulo 7 del profeta Daniel (I)

La primera lectura de la misa de hoy, 28 de noviembre, nos narra la primera parte (mañana será la segunda) de una de las visiones del profeta Daniel, capitulo 7, que tuvo durante el destierro a Babilonia del rey Nabucodonosor, allá por el siglo VI antes de Cristo.

Primeramente exponemos la lectura de la liturgia y a continuación vamos entrelazando los textos del Apocalipsis de san Juan, y seguidamente comentamos este interesante capítulo, a la vez que vamos viendo la conexión o paralelo que tiene con el Apocalipsis.

Lectura de la profecía de Daniel (7,2-14):

Yo, Daniel, tuve una visión nocturna: los cuatro vientos del cielo agitaban el océano. Cuatro fieras gigantescas salieron del mar, las cuatro distintas. La primera era como un león con alas de águila; mientras yo miraba, le arrancaron las alas, la alzaron del suelo, la pusieron de pie como un hombre y le dieron mente humana. La segunda era como un oso medio erguido, con tres costillas en la boca, entre los dientes.
Le dijeron: «¡Arriba! Come carne en abundancia.»
Después vi otra fiera como un leopardo, con cuatro alas de ave en el lomo y cuatro cabezas. Y le dieron el poder. Después tuve otra visión nocturna: una cuarta fiera, terrible, espantosa, fortísima; tenía grandes dientes de hierro, con los que comía y descuartizaba, y las sobras las pateaba con las pezuñas. Era diversa de las fieras anteriores, porque tenía diez cuernos. Miré atentamente los cuernos y vi que entre ellos salía otro cuerno pequeño; para hacerle sitio, arrancaron tres de los cuernos precedentes. Aquel cuerno tenía ojos humanos y una boca que profería insolencias. Durante la visión, vi que colocaban unos tronos, y un anciano se sentó; su vestido era blanco como nieve, su cabellera como lana limpísima; su trono, llamas de fuego; sus ruedas, llamaradas. Un río impetuoso de fuego brotaba delante de él. Miles y miles le servían, millones estaban a sus órdenes. Comenzó la sesión y se abrieron los libros. Yo seguía mirando, atraído por las insolencias que profería aquel cuerno; hasta que mataron a la fiera, la descuartizaron y la echaron al fuego. A las otras fieras les quitaron el poder, dejándolas vivas una temporada. Mientras miraba, en la visión nocturna vi venir en las nubes del cielo como un hijo de hombre, que se acercó al anciano y se presentó ante él. Le dieron poder real y dominio; todos los pueblos, naciones y lenguas lo respetarán. Su dominio es eterno y no pasa, su reino no tendrá fin.

 

Primera parte del capitulo 7 de Daniel:

1 El año primero de Baltasar, rey de Babilonia, Daniel tuvo un sueño y unas visiones en su imaginación, mientras se hallaba en su lecho. El escribió el sueño. Este es el comienzo del relato.

2 Daniel tomó la palabra y dijo: Yo miraba en mis visiones nocturnas, y vi los cuatro vientos del cielo que agitaban el gran mar.

3 Y cuatro animales enormes, diferentes entre sí, emergieron del mar.

(Lo proveniente del mar = entonces, el imperio romano = poder político)

4 El primero era como un león y tenía alas de águila. Yo estuve mirando hasta que fueron arrancadas sus alas; él fue levantado de la tierra y puesto de pie sobre dos patas como un hombre, y le fue dado un corazón de hombre.

(¿El imprerio romano: con sus aguilas en los estandartes; el león imperial y animal feroz más poderoso de la tierra. Hasta ser humanizado por el cristianismo?)

5 Luego vi otro animal, el segundo, semejante a un oso; él estaba medio erguido y tenía tres costillas en su boca, entre sus dientes. Y le hablaban así: «¡Levántate, devora carne en abundancia!».

(¿El comunismo soviético: el oso representa a Rusia. Devastó abundantemente al pueblo ruso y con repercusión en otras partes del mundo, hasta devorar la vida de 100 millones de personas?)

6 Después de esto, yo estaba mirando y vi otro animal como un leopardo; tenía cuatro alas de pájaro sobre el dorso y también cuatro cabezas, y le fue dado el dominio.

(¿El islamismo político, beligerante; exparcido por los cuatro puntos cardinales, por «toda la tierra» y extendida en el tiempo -ayer, hoy y mañana-; actuando agazapadamente, como un leopardo, sin responsabilidad de autoridad concreta. Tenía un poder de dimensión espiritual, otorgado, autorizado?)

7 Después de esto, yo estaba mirando en las visiones nocturnas y vi un cuarto animal, terrible, espantoso y extremadamente fuerte; tenía enormes dientes de hierro, comía, trituraba y el resto lo pisoteaba con las patas. Era diferente de todos los animales que lo habían precedido, y tenía diez cuernos.

(¿El Dragón Rojo; aparecerá en la oscuridad; sera el animal más grande y tremendo; el de la gran tribulación; tendrá todo el poder de la tierra, como nunca se ha tenido, en todos sus aspectos: político, intelectual, mediático, militar, legislativo, judicial, educativo, económico, tecnológico, religioso. Sus figuras representativas serán las Bestias del Ap 13?)

8 Yo observaba los cuernos, y vi otro cuerno, pequeño, que se elevaba entre ellos. Tres de los cuernos anteriores fueron arrancados delante de él, y sobre este cuerno había unos ojos como de hombre y una boca que hablaba con insolencia.

Apocalipsis 13

1  Y vi = surgir del mar una Bestia = que tenía diez cuernos y siete cabezas, y en sus cuernos diez diademas, y en sus cabezas títulos blasfemos.

2  La Bestia que vi = se parecía a un leopardo, = con las patas como de oso, = y las fauces como fauces = de león =: y el Dragón le dio su poder y su trono y gran poderío.

Una de sus cabezas parecía herida de muerte, pero su llaga mortal se le curó; entonces la tierra entera siguió  maravillada a la Bestia.

4  Y se postraron ante el Dragón, porque había dado el poderío a la Bestia, y se postraron ante la Bestia diciendo: «¿Quién como la Bestia? ¿Y quién puede luchar contra ella?»

5  Le fue dada = una boca que profería grandezas = y blasfemias, y se le dio poder de actuar durante 42 meses;

6  y ella abrió su boca para blasfemar contra Dios: para blasfemar de su nombre y de su morada y de los que moran en el cielo.

9 Yo estuve mirando hasta que fueron colocados unos tronos y un Anciano se sentó. Su vestidura era blanca como la nieve y los cabellos de su cabeza como la lana pura; su trono, llamas de fuego, con ruedas de fuego ardiente.

(El trono, Anciano = Lugar excelente del cielo, Dios Padre.)

10 Un río de fuego brotaba y corría delante de él. Miles de millares lo servían, y centenares de miles estaban de pie en su presencia. El tribunal se sentó y fueron abiertos unos libros.

(Los justos o santos, que se hallan en el cielo, en presencia de Dios, adorándole. Dios, Cristo, es quien tiene autoridad abre el libro de la historia de la humanidad)

11 Yo miraba a causa de las insolencias que decía el cuerno: estuve mirando hasta que el animal fue muerto, y su cuerpo destrozado y entregado al ardor del fuego.

(Cristo, el Señor de la Historia. interviene tras abrise los libros y asumir su poder, para intervenir gloriosamente en el Universo y rescatar, redimir, salvar a la Humanidad de las garras infernales del poder de las tinieblas, Satanás y sus demonios y secuaces. Como consta en los capítulos 19 y ss)

Ap. cap. 19: [11]Entonces vi el cielo abierto, y había un caballo blanco: el que lo monta se llama «Fiel» y «Veraz»; y juzga y combate con justicia. [12]Sus ojos, llama de fuego; sobre su cabeza, muchas diademas; lleva escrito un nombre que sólo él conoce; [13]viste un manto empapado en sangre y su nombre es: La Palabra de Dios.

12 También a los otros animales les fue retirado el dominio, pero se les permitió seguir viviendo por un momento y un tiempo.

13 Yo estaba mirando, en las visiones nocturnas, y vi que venía sobre las nubes del cielo como un Hijo de hombre; él avanzó hacia el Anciano y lo hicieron acercar hasta él.

(Hijo de hombre = Cristo; Anciano = El Padre)

14 Y le fue dado el dominio, la gloria y el reino, y lo sirvieron todos los pueblos, naciones y lenguas. Su dominio es un dominio eterno que no pasará, y su reino no será destruido.

 

ACTUALIDAD CATÓLICA