África, esperanza del mundo

ÁfricaCuando Occidente, con todos sus adelantos tecnológicos y su progreso material, decrece humana, espiritual y religiosamente, África irrumpe con una vitalidad religiosa, que hace pensar que la Humanidad aún no está perdida en su totalidad ni en su ser más propio.

El perfil religioso de los habitantes del mundo está cambiando a marchas forzadas, y no en el sentido en que se esperaba: que al avance en muchos sentidos de la existencia humana, se correspondiera también un progreso de su grandeza espiritual. Es más, cabría decirse lo contrario, que los países más desarrollados lideran el ranking mundial con las poblaciones menos religiosas.

Aún así, lo cierto es que en el mundo en general, el ser humano no está dispuesto a abandonar la espiritualidad con la que fue creado, y el ateísmo, lejos de avanzar, está retrocediendo. África es un ejemplo de esto. Sorprendentemente, este viejo continente resulta ser de una juventud creyente arrolladora. La fe religiosa impulsar el vivir cotidiano de sus vidas.

En el año 1900 los cristianos (católicos, ortodoxos y evangélicos) en África eran diez millones; en la actualidad han superado los 500 millones. Entonces, en 1900 los africanos representaban el 2 por ciento de los cristianos del mundo; ahora, el 20 por ciento.

La Iglesia Católica en África es joven. En muchos países no tiene más de 200 años de historia y, en los últimos 35 años, ha cuadruplicado el número de creyentes, llegando a los 214 millones de fieles.

El cristianismo se ha convertido en la primera religión de África, por encima del Islam. Los cristianos representan en la actualidad el 46,53 por ciento de la población africana, con respecto al 40,46 por ciento de los musulmanes y al 11,8 por ciento de los que siguen religiones africanas tradicionales. 31 de los países africanos tienen una mayoría cristiana frente a los 21 que son islámicos y 6 en los que predominan las religiones tradicionales.

Durante siglos, cristianos y musulmanes han vivido en paz y armonía. Pero ahora, por culpa del fundamentalismo islámico, el ser cristiano se ha hecho difícil, especialmente en el África subsahariana. Se persigue y asesina a los cristianos en países como Nigeria, Mali, Somalia, Kenia…, y menos en Camerún, El Congo. No obstante…

En 2016 había en África 28.528 seminaristas (en Europa, 20.000). Tan sólo en Nigeria, a pesar del terrorismo de Boko Haram, el crecimiento de vocaciones sacerdotales  se ha mantenido. En la actualidad en este país africano con más vocaciones; hay más de 5.000 seminaristas mayores (en España, por ejemplo, 1.300).

«Hoy en día ya son más los cristianos practicantes africanos que los europeos. A la larga, esto cambiará no solo al continente africano, sino a todo el cristianismo, como había intuido Juan Pablo II», ( Introvigne).

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