Abandono religioso en España: la fe escapa a las encuestas

Abandono religioso en España: la fe escapa a las encuestas

Un informe internacional afirma que España ocupa el tercer puesto en abandono religioso. La dimensión existencial de la fe va más allá de las encuestas. Ser católico practicante pertenece a una minoría, pero esto no tiene por qué ser el inicio del fin.

Leía hace días un artículo con pretensiones científicas acerca del abandono de la fe cristiana en España. Quisiera completar los datos sociológicos que ofrece el autor del artículo con lo que me sugirió su lectura, por aquello de contrastar opiniones.

De entrada, me llamó la atención del diario El País en su persistente intención de publicar cada año noticias que tengan que ver con el desprestigio de la Iglesia católica, el ateísmo, el indiferentismo religioso, etc., todo ello tan legítimo como sesgado, pero eso nos aleja un poco de la noticia que quiero comentar. Mi alusión obedece más a un aviso a navegantes: si quieren noticias religiosas con otras dimensiones menos laicistas, consulten, por ejemplo, y no exclusivamente, religionenlibertad.com, u otros portales católicos especializados, donde la religión no es un objeto muerto que se disecciona, sino un tema vivo que se celebra.

 

Solo un 66% de adultos se consideran cristianos

Dicho esto, entro al análisis del artículo que nos declara que España se encuentra en el tercer lugar de abandono religioso. Se ofrecen sobre todo datos estadísticos; de un 92% de adultos educados cristianamente, solo un 66% se consideran cristianos ahora, y concluye que el porcentaje de la diferencia supone 12 millones de personas. Se apoyan estas afirmaciones citando una encuesta del Pew Research Center, reconocido centro de estudios sociológicos religiosos a nivel mundial.

Buscando la encuesta, compruebo que se trata de un informe que estudia las diferencias entre los cristianos europeos del Este y del Oeste, y que ofrece los siguientes datos: posicionamiento de cada país frente al islam; consideración de la religión como componente identitario nacional; sentimiento de los europeos hacia sus valores culturales; opinión general en cada país sobre el aborto y el matrimonio homosexual; las zonas geográficas en las que católicos, protestantes y ortodoxos tienen mayor visibilidad social; la opinión general sobre la conveniencia de separar la/s iglesia/s del Estado y, finalmente, el grado de adhesión religiosa –no solo católica- de cada país.

Ciertamente, el declive religioso en los países de Europa occidental es notable, frente a la mayor creencia registrada en Europa Central y del Este. Según el informe, solo ha crecido la fe en Armenia, Bielorrusia, Rusia y Ucrania.

(…)

No deseo negar los datos estadísticos: son los que son. Sí que planteo su limitación a la hora de convertirlos en referencia para hablar de religión. La religión no es solo un fenómeno sociológico, es una vivencia y, en el caso de la religión católica, es un encuentro existencial, personal con Jesucristo. Dicho encuentro cambia la vida y puede cambiar una sociedad (véase el caso de Saulo perseguidor, a san Pablo; o la historia de la primitiva cristiandad romana). Los números no preocuparon a once pescadores y un cobrador de impuestos, pero llevaron el Evangelio hasta Finisterre.

 

El abandono religioso y la dimensión vital de la fe

Los datos sociológicos son ineludibles a la hora de analizar una dimensión de la fe cristiana en un lugar. Sin embargo, la dimensión “existencial” o vital de la fe escapa a las encuestas. En España, ser católico practicante pertenece a una minoría, pero esto no tiene por qué ser el inicio del fin.

Se me ocurren otras tres formas de verlo. Primero, los números indican que hay una gran labor espiritual que nos espera como cristianos, nada más. Segundo, es una llamada para los creyentes a crecer en la fe en comunidad. La vida de las comunidades guarda la fe y al mismo tiempo la propaga porque, compartida, la hace social. Tercero, más compromiso personal con Dios. Como decía el cardenal Van Thuan, “Dios solo sabe contar hasta uno”; le basta un solo corazón fiel a Él para transformar la realidad humana. Cada santo supone siempre una revolución social y espiritual a su alrededor, más allá de la probabilidad y de la estadística.

PATRICIA SANTOS

Fuente y texto completo: https://eldebatedehoy.es/religion/abandono-religioso/