La obsesión contra el cristianismo

En España es ya una constante el hostigamiento a aquello que tenga una relación con lo cristiano.

Después de la eliminación de signos como cruces en varias poblaciones en plazas o lugares públicos; ahora la quiere emprender con la cruz del Valle de los Caídos. ¡Es demasiado hermosa y llamativa!

Esta les va a costar más el lograrlo. Pero ya saben… los políticos siempre se las “ingenian” para conseguir sus propósito: rebuscarán argumentos (qué no han de faltar) para salirse con la suya.

Hace unos meses pretendieron eliminar las misas de los domingos de la cadena 2. La fuerza de la evidencia de los hechos (de ser la programación más vista de ese canal) lo impidieron. Pero lo seguirán intentando; cuenten con ello.

Ahora también pretenden cercenar aún más si cabe la educación religiosa, acotando el número de clases y su peso específico en las notas.

Por otro lado, al prácticamente nulo amparo de las leyes por las ofensas religiosas, llenas de burlas y blasfemias, que se dan en espectáculos, exposiciones, declaraciones, etc.; en cambio, se realizas algunas declaración afirmando tu posición contraria a ciertas ideologías (sobre todo del ámbito sexual), te pueden aplicar, ahora sí, ese vaga y subjetiva “ley del odio”, que es como un arma descontrolada en manos de un poder coactivo.

Este intento de paulatinamente hacer desaparecer la importancia e influencia del cristianan ismo en nuestras vidas es algo que se viene haciendo desde que los enemigos de Cristo han adquirido poder, directa o indirectamente.

Terminamos este breve artículo con una dado curioso: hace unos poco años, no llegan a diez, se edificó un obelisco en la plaza de la Castellana de Madrid. Hay quien dice que tras él anduvo esa organización anticristiana -la Masonería-, en un intento simbólico por alzar por encima de monumentos cristianos, como en este caso la cruz de la catedral de Madrid -que mide 73 metros de alta-, por el obelisco -que tiene 92 metros-. Nadie sabe qué significa ni qué pinta ahí ese monumento, de simbología nada española, pero ahí está.

 

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