La manipulación del día de la mujer

Al final, la reivindicación feminista que tuvo lugar ayer 8 de marzo, “día de la mujer”, que tuvo un auge especial con la semi-huega labora, y sobre todo con las diferentes manifestaciones, fue acaparada por la izquierda social, sindical  y política.  Que incluso se mostró agresiva con cualquier otro político que no fuera de su cuerda, y no sólo político, pues la Iglesia católica también resultó blanco de sus improperios y otros hechos desagradables.

También ha sorprendido extraordinariamente que justamente aquí, en España, el país con un mayor índice de igualdad entre hombres y mujeres de Europa y del mundo, se haya producido esta oclusión anormal de protestas, huelgas y manifestaciones. Contrasta notablemente con otros países (en París, Francia, en la plaza de la Bastilla, apenas hubo 1.500 manifestantes). Es verdaderamente sorprendente, y hay que preguntarse ¿por qué?

En cuanto a lo que se reivindica, en España, el hecho de la maternidad, es probablemente lo que más influye en el desequilibrio laboral. Y sin embargo, estos manifestantes en ese punto no hace mucha incidencia; tal vez en su mentalidad eso de tener hijos es algo que no tendría que existir; es demasiado tradicionalista…, y una responsabilidad, que como tal, desprecian y se niegan a asumir. Es decir, la maternidad les resbala en esta lucha….

Otra cuestión a destacar: la huelga laboral que se ha llevado a cabo, en lugar de ser -como y por la que se hacen las huelgas de toda la vida- una lucha de clases, contra la patronal y los empresarios, curiosamente esta ha sido una lucha de géneros, contra los hombres. Así lo proclamaba un periodista decía un periodista: “es una lucha no contra la empresa y el empresario, sino contra un campo de nabos”.

Esto acaba siendo un “encabronamiento” contra los enemigos, los hombres; que instala en el inconsciente colectivo un temor en el varón y una inquina oculta. Estas feministas al uso tienden a presentar a la mujer como una víctima buena frente a un varón demoniaco y depredador. Se ha sembrado un odio, que no presagía nada bueno.

Esta manifestación de feminismo radical y exhacerbado ha tenido también otra víctima: la Iglesia Católica. Ya el día amaneció silicona en las cerraduras de varios templos y pintadas. En ellas se podían leer: “Aborto sí. Aborto libre” y “fuera los rosarios de nuestros ovarios”.

Un grupo de feministas radicales se desnudaron de medio cuerpo ante la catedral de San Sebastián, en “respuesta” a las palabras pronunciadas por el obispo José Ignacio Munilla, sobre el feminismo radical que mete la causa del “aborto libre y gratuito”, desvirtuando la verdadera causa femenina, y como dijo con sus propia palabras: “Es curioso cómo el demonio puede meter un gol desde las propias filas. El feminismo, al haber asumido la ideología de género, se ha hecho una especie de ‘hara kiri’”. Mons. Munilla explicó que mediante la reivindicación del aborto libre por parte del feminismo se ha producido un “holocausto femenino del que nadie habla y por el que faltan 120 millones de mujeres”.

 

Varias cosas a tener en cuenta:

La mujer tiene reconocidos todos sus derechos legales y laborales.

No hay diferencias de salarios haciendo igual trabajo y dedicando el mismo tiempo. En caso contrario, está penado por ley.

Paradójicamente, el mayor bien que tiene en exclusiva las mujeres, como es el de la maternidad, es justamente el que quieren en el fondo eliminar; para este feminismo fundamentalista el mayor enemigo de la mujer es la maternidad.

De otras sociedades y países donde sí existen por lo que aquí claman, no dicen ni anda. Se callan en cuanto a la discriminación real -de hecho y derecho- en el mundo musulmán. Tan vez porque son aliados de la izquierda.

El hombre y la mujer no son rivales ni enemigos. Somos distintos, complementarios, somos cooperadores, no competidores ni adversarios.

Con todo esto, tal vez se busquen privilegios, también réditos políticos, desestabilizar un país, ir contra la convivencia, contra el catolicismo y los valores que representa, etc., según las líneas marcadas por quien trata de llevar al caos a las sociedades humanas.

Ah, y de los “otros sexos o géneros”, si los LGBTI, de esos nadie en esta manifestación no se ha dicho ni mú. ¿?

ACTUALIDAD CATÓLICA