El matrimonio, el séptimo sacramento

Juan Palo I, el papa de la sonrisa, fue elegido Pontífice el día 26 de agosto de 1978, y fallecería inesperadamente en la noche del 28 al 29 de septiembre de ese mismo año. En sólo 33 días de Pontificado, con su sonrisa conquistó el corazón de toda la Iglesia.

Nacido el día 17 de octubre de 1912, fue un fino escritor, sabía conectar con todos, cultos y menos cultos; prueba de ello son sus numerosos artículos en revistas y periódicos, llenos de anécdotas y cargados de excelente humor. Muestra de ello es lo que contó en una de las pocas catequesis que tuvo siendo papa:

 

*****

           El siglo pasado había en Francia un profesor insigne, Federico Ozanam. Enseñaba en la Sorbona, era elocuente, estupendo.

           Ozanam tenía como amigo a Lacordaire, el gran predicador dominico, que solía decir de aquél:

         —Este hombre es tan estupendo y tan bueno que se hará sacerdote y llegará a ser todo un obispo.

           Pues, no. Encontró una mujer excelente y se casaron.

           A Lacordaire no le sentó bien y dijo:

          —¡Pobre Ozanam! ¡También él ha caído en la trampa!.

           Dos años después. Lacordaire vino a Roma y fue recibido por Pio IX.

­       —Vega, venga le dijo el papa. Padre, yo siempre había oído decir que Jesús instituyó siete sacramentos, y ahora viene usted, me revuelve las cartas en la mesa, y me dice que ha instituido seis sacramentos y una trampa. No, padre, el matrimonio no es una trampa. ¡Es un gran sacramento!.

           El papa Juan Pablo II beatificó a Ozanam.[1]

 

*****

 

ACTUALIDAD CATÓLICA

 

[1] LÓPEZ MELÚS, RAFAEL Mª., Caminos de santidad V, ejemplos que edifican, Edibesa, Madrid 2000, p.219.